Para saber mirar hay que aprender a apreciar pero antes que nada se deben abrir los ojos.
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viernes, abril 13, 2012

Lara II

Espero que esta continuación sea tan buena como el original. Tengo simplemente una idea y con eso intentaré hacer todo un cuento... 
Algunos poco a poco nos vamos desgastando, acabando con nuestros sueños, con intención o sin ella.
 Llovía, las frías y gruesas gotas golpeaban el asfalto en un vano intento de humedecerlo aun más, como si sus verdaderas intenciones fueran romperlo y desgarrarlo. No era un clima muy bueno para conducir por las carreteras y autopistas y aún así un coche se deslizaba a velocidades demasiado cercanas al límite.
Su conductora, una muchacha sin licencia y bastante borracha miraba sin ver el desolado paisaje que se abría frente a ella. Grices, luces blancas que eran apenas detellos ante su velocidad.
- Las luces pasan, y rápido, la oscuridad prevalece por siempre... - murmuraba mientras sus ojos vagaban rin rumbo ni consiencia.
Miró a un lado, al asiento del copiloto donde la botella yacía a medio vaciar. Muchas otras se mantenían en pie en el suelo del auto, una mitad totalmente vacía y la otra llena, esperando ser ingerida.
- Y pensar que soy igual que todos esos que se tapan el dolor contigo... Para peor no eres ni la mitad de buen copiloto que él...
Su rostro ya no mostraba aquella soltura, aquella sensación de "pez en el agua", su rostro estaba simplemente cargado con la tristeza y con el sopor de la embriaguez.
Lo había dejado todo atrás: su familia, aunque no era la mejor familia ni los quería siempre habían formado parte de su entorno; su ciudad, donde había pasado el último año y algunos meses y había conocido las cosas que terminó amando; de su novio, bueno ahora ex. Había desaparecido sin dejar rastro, le había robado, le había mentido. Todo lo que tenía ahora era de él, el auto, el dinero, el alcohol, las drogas, todo era de él antes que de ella.
Golpeo el volante con fuerza usando su puño cerrado. El dolor físico se extendió por su antebrazo y soltó una maldición. No lo decía solo por su puño sino por todo lo demás. La había cagado, la había cagado de verdad, ya no había vuelta atrás.
- Eres un demonio Lara, no jueges a ser un ángel. Siemrpe has arruinado todo lo estable o bueno en tu vida. ¡IDIOTA! - gritó la última palabra con todo el aire de sus pulmones auto-insultandose.
Apoyó su cabeza contra el asiento y cerró los ojos. No podía seguir así, ¿qué estaba haciendo? su vida, su corazón, su alma, siempre los destruía. ¿No sería la hora de cambiar eso?
Sus ojos cerrados notaron la luz. No tuvo la oportunidad de abrirlos y verla por ultima vez...

Su conciencia vagaba, no había color, no había calor y tampoco frío. Ella era ella, sin cuerpo, sin restricciones y sin compañía. La soledad absoluta la rodeaba. La tranquilizaba y en cierto punto la hacía feliz, no podía lastimar a nadie, ni siquiera a ella misma poruqe allí no había nada, su vida no era algo relevante así que no importaba si la destruía o la mantenía de la mejor manera posible, ya no la dañaba.
No pensaba en nada, solo sentía, sentía lo que quería y lo que le hacía bien. No sentía su cuerpo pero si aún estaba vivo tenía la certeza de que su respiración sería pausada y en su rostro habría un leve asomo de sonrisa.
Estaba tan cómoda, placidamente albergada por aquella oscuridad sin color ni temperatura. Extrañamente sí había sonido. Una suave música, clásica, una de sus canciones favoritas de el género. No había prisa, tampoco había lentitud, no había ansia ni sentimiento algún de ningun tipo.
Ella era ella sin serlo ni pretenderlo. Exsistía sin ser, era nada y todo a la vez. Se mezclaba con la oscuridad a su alrededor y a su vez era completamente distinta.

La calma embarga todo su ser, su conciencia se pierde cada vez más lejana.....

viernes, marzo 23, 2012

Desgastada


Me estoy desgastando, estoy acabada, en mi interior de oscuros torbellinos caóticos se mezclan la culpa, el dolor, el amor, el desamor, la tristeza, la angustia, la desesperación...
Necesito que alguien me abrace, me diga que no pasa nada, que me calme, que todo irá bien, que deje de tener los ojos llenos de lagrimas y el corazon de insatisfacción.
Un pequeño gesto de cariño par auna persona que se está rompiendo en pequeños pedazos a cada momento... Ni siquiera pido amor, sno un poco de cario y atención. Un poco de cinta adhesiva para remendarme aunque sea provisorio.

Supongo que ya podré hacer alguna entrada mas profunda luego... ahora estoy desgastada, agotada, sin fuerzas para repararme y escibir algo con un mínimo de coherencia.

jueves, marzo 22, 2012

Se acabó ¿verdad?

Algo que era importante para mí acaba de terminar. Mi relación con él se hundió en un mar de problemas sin solución. Yo soy muy ingenua, mi corazón me dijo siemrpe que no funcionaría, pero yo no obedezco ya esos instintos porque tienden a abusar. Lo intenté, porque con intentar no se pierde nada... o eso pensaba.
Tengo atado al corazón un fino cordel que amenaza con romperse. Intentaré protejerlo pero no tengo mucho para dar en esta inútil batalla de un poder que yo no tengo.
En este momento, lo que necesito, es alguien que me quiera, como amigo simplemente. Alguien dispuesto a escuchar lo que tengo para decir, alguien a quien pueda contarle todo lo que sucedió sin miedos ni restricciones. Pienso en alguien, alguien que tal vez sea la persona indicada... pero estoy muy insegura... ademas no podré verlo hasta mañana o quien sabe hasta cuando...
Tendré que conformarme con soportar todos estos sentimientos y este humor tan oscuro hasta que pueda deshacerme de él de alguna manera.
Espero poder combatirlo antes de tomar la decision de lastimarme como he hecho otras veces. Ahora mismo no estoy logrando luchar contra el sentimiento de soledad que se apodera de mi. Me gustaría subir a la azotea y quedarme allí hasta sentirme mejor, o llorar allí, sufrir allí. Ese lugar es mi pequeño trozo de cielo terrenal. Un lugar donde no tengo que hacer nada, donde ni siquiera tengo que pensar, y eso es en parte por lo que me gusta.Allí corre un aire que no encuentro en ninguna otra parte, puedo sentirme que estoy muy arriba, sentarme a mirar las nuber relajarme y olvidarlo todo.
Pero ahora no puedo ir, estoy enferma, estar allí arriba le haría mal a mi cuerpo y me ligaria un rezongo muy grande si me atrapan.
En cambio, estoy sentada aqui frente a esta rota computadora esperando que un milagro suceda. ¿"Milagro" digo? No sería ningun milagro pero de verdad no creo que suceda...
Así que, destruida por un amor que llevó a ninguna parte me siento frente a esta pantalla, dedos en el teclado, escribiendo las cosas que se me meten en la cabeza. En parte para asimilar que lo que ocurrió relamente sucedió, en parte para sacar lo que estoy intentando retener en mi y también porque me ayuda a olvidar y pensar que todo esto podría ser solo un cuento más creado por mi mente pero no lo es.
Soñando y divagando sigo escribiendo lineas y lineas que no tienen sentido, pero estan todas dedicadas a esa persona a la cual amé y sigo amando aún, esa persona con la que tengo promesas pendientes ¿qué sucederá con esas promesas? Lo tengo muy claro, pero no lo diré, prefiero callarmelo, no se sabe quién puede estar leyendo estas cosas.
Acabo de mirar el cielo... las nubes que hoy por la mañana eran una tormenta ya están separandose y dejando entrever un cielo celeste. Me hubiera gustado que continuara lloviendo.
Estoy sintiendo otra vez este frío, este frío que nada tiene que ver con la temperatura ambiente o la fiebre, es este frio que me recorre como premonición de lo que haré y esta vez tengo el presentimiento de que no serán solo mis uñas las que intenten atravesar la piel... creo que me llevare una tijera conmigo...
Me da miedo, me da miedo que vaya a hacerlo al fin, que lo intente siquiera, el lastimarme esta vez mas seriamente...
Si creyera en alguna entidad seguramente rezaría para que me ayudara alguna especie de ángel y no hiciera lo que se me pasa ahora por la mente...
Pero no creo, no rezo y no tengo esperanzas de que vaya a aparecer algún ángel...

Cielo para Dos

Él

Sus ojos eran profundos, ya no había luz, ya no había soles. ¿Era una mirada oscura? No, solo carente de luz. No más sentimientos. Era una visión desalentadora observarlo. Su cuerpo en los huesos y sin su anterior musculatura. Su mirada perdida y enrojecida. Sus manos temblorosas pero aún capaces de ingerir sustancias.
Ahora estaba tirado en su sillón con una botella sin tequila en una mano sin fuerzas y la mirada perdida en las luces nocturnas de Toronto.
- Te he perdido, ya no me amas, no volverás - murmuraba en lenta retahíla.
Miro con lentitud hacia la mesa de su living, los frascos de remedios vacíos, algunos restos de blanco polvo, mas botellas con contenido vaciado y otros restos de droga tirados por el suelo.
Momentos después, la puerta se abrió, demasiado tarde, dejándole paso a ella.


Ella

"Sobredósis" dijeron los médicos pero ella no escuchaba, la mirada perdida igual que la había tenido él.
- Fue mi culpa, se suicidó, yo lo dejé y lo amaba - repetía con suavidad y apretaba con fuerza el puño cerrado alrededor de una bolsita transparente llena con un polvo blanco...

"Sobredósis" dijeron los médicos y ahora ambos yacen bajo tierra juntos otra vez, como siempre quisieron. Ahora y por toda la eternidad...

lunes, marzo 05, 2012

Estarías en lo correcto...


  *Si puedes escucharlo a lo lejos... ¿por que no puedes cuando esta cerca?*
 


Estarías en lo correcto si dijeras que tengo miedo.
Estarías en lo correcto si dijeras que lo daría todo y más por continuar.
Estarías en lo correcto al decir que sacrifico demasiado por él.
Estarías en lo correcto diciendo que me está volviendo loca.

¿Pero que puedo hacer? Nada. Ya no puedo hacer nada. No soy dueña de mi misma por culpa de él, que me tiene atrapada en sus redes.
 *Amar es dar al otro el poder para destruirte y confiar en que no lo haga*
Espero... espero que pueda solucionarse todo, siempre hemos podido ¿por qué no ahora?

Estarías en lo correcto al decir que es la persona que más amo en esta vida...

lunes, febrero 27, 2012

Lara


Otra vez. Otra vez la casa inundada de gritos. ¿Esperanza? No queda, ya no van a parar, le agarraron el gusto, no lo van a olvidar. Van en aumento, más fuerte, más fuerte... ya empezaron, se unieron los golpes a la música desesperada. Tenía que huir, alejarse de esa casa, esa llena voces a demasiado volumen y cuerpos maltratados.
Se levantó de la cama y bajó las escaleras. La cocina... quería el vodka pero había que atravesar la batalla campal. Entró a la cocina, pasó por detrás de su madre, una pequeña puerta, la botella, salir. Ni siquiera se habían dado cuenta de su presencia, a ella no le importó. Eso le había facilitado muchas cosas durante mucho tiempo.
Abrió la botella y comenzó a tomar mientras bajaba por la calle mal iluminada en que se encontraba su casa. Hablaba por teléfono, por supuesto, con su mejor amigo y ocasional amante. Colgó y recordó a sus padres. Sus peleas eran cada vez peores, hacia unos minutos que habían comenzado a discutir, su madre tenía ya el labio partido y a su padre le quedaría el ojo morado por un buen tiempo. Quien sabe que otras heridas tendrían mañana a la mañana.
Ya tenía media botella en su organismo y se había cruzado con varios traficantes y prostitutas cuando su amigo apareció.
- Te tardaste - dijo con una sonrisa, diablos, de verdad quería a ese chico. Tal vez se estuviera enamorando... No, por supuesto que no, ella no se enamoraba.
Subió al auto en el asiento de conductor y su amigo fue hacia el de acompañante.
- Lara eres muy exigente, ¿eres consciente del camino que tengo que hacer para llegar hasta aquí? Te mereces un lugar mejor para vivir.
- Ricky cariño, callate ¿quieres? Esa distancia puede ponerse en menos de cinco minutos.
- Claro, si sobrepaso el límite de velocidad y manejo como tú no habría problema.
Rieron, siempre estaban distendidos sin preocuparse demasiado por nada.
Lara era bonita, de estatura promedio. Con el cabello castaño-pelirrojo lacio recogido en una coleta alta dejando mechones cortos al lado de su rostro y el flequillo que casi tapaba uno de sus hermosos ojos. Siempre vestía ropa ajustada, elástica y oscura que le permitiera libertad de movimientos. Tenía una cicatriz en su labio inferior de casi dos centímetros de longitud. Se lo había cortado en una "pelea de gatas". Su piel estaba uniformemente bronceada y era fría y suave al tacto.
Ricky era alto, de músculos marcados pero no musculoso. Tenía el cabello negro con algunos rulos y bien cuidado. Su ropa era cara e informal, camisetas, pantalones ajustados y zapatos deportivos estilo skater. Su piel clara pero no pálida era siempre cálida.
- ¿Hoy quieres correr?
- Si te parece bien que corra con media botella de vodka encima entonces lo haré - contestó ella ofreciéndole la botella. Él la aceptó y comenzó a tomar.
- ¿Crees que podrías ganar sin matarte ni meterte en algún lío?
- Es relativo.
- Creo que mejor rompemos las reglas juntos. Acelera este bebé y tengamos una fiesta privada.
Ella río un rato mientras aceleraba y doblaba las esquinas con bruscos frenazos.
- Tú sabes más que yo en eso de las fiestas privadas.
Y así, ella tuvo esa noche una escapada de la realidad. Hacía años que se había vuelto adicta a la velocidad. Antes, robando el auto de su padre, pero no llegaba tan alto en el velocímetro como el auto de Ricky. Un auto caro y tuneado. La otra cosa que le garantizaba irse del mundo que la rodeaba era el sexo.
Para eso había tenido a otros de sus amigos antes de conocer al chico que la acompañaba casi todas las noches desde que se conocieron.
Hoy no tenían ganas de eso así que simplemente se quedaron semi-desnudos en el asiento de atrás, con la respiración agitada y la piel lo más cerca del otro como era posible.
- Lara... - comenzó él con la mirada perdida mientras acariciaba su cabello con suavidad.
Ella se acomodó sobre él, una mano sobre su pecho, la otra encima por encima y el mentón como cúspide. Lo miraba curiosa y feliz. Él concentró al fin su mirada en ella.
- No me mires así - dijo sonriendo. - Me distraes.
A modo de respuesta ella inclinó un poco su cabeza y luego volvió a su posición anterior.
- Lara ¿qué sientes por mi?
- Te quiero, eres mi amigo, te aprecio como tal, - dudó un segundo - tal vez un poco más que al resto - se alzó de hombros.
Había mostrado una apariencia tranquila pero la felicidad en sus ojos había desaparecido, solo quedaba la curiosidad. No le gustaba el tema, ella misma se estaba cuestionando sus sentimientos hacía él y había forzado su voz para parecer sincera y despreocupada. Al escucharse se había sentido mucho más segura pero aún no era suficiente.
- P-pero ¿tú no me amas ni nada?
- No, yo no puedo amar a hombre sobre la Tierra, lo sabes.
Él suspiró con fuerza, sintiendo el calor de su cuerpo pegado al suyo, la suavidad de su cabello en la yema de los dedos.
- Lo se, tu solo amas la velocidad y la libertad, siempre ha sido así.
- ¿Tú me amas?
- No se para qué responder a esa pregunta, nunca he saciado tu curiosidad con palabra y no voy a empezar ahora. Si te digo que sí me arriesgo a que nuestra relación cambie, si te digo que no me arriesgo a romper tu corazón de alguna rebuscada manera que solo puede ser comprendida por una mujer, lo que conllevaría a que nuestra relación también cambie. ¿Para qué querría contestar? ya sea la verdad o la mentira.
Ella se quedó pensativa, había comprendido, no en sus palabras sino en sus ojos que no habría otra chica como ella misma en el corazón de ese chico. Lo abrazó apoyando su cabeza en el fuerte pecho y escuchó su corazón que se iba tranquilizando poco a poco ya casi normalizado.
Ya estaba sumida en la bruma que viene antes del sueño. Pensaba, pensaba tanto en como se sentía. Los ojos de Ricky habían tocado una zona de su corazón que nadie más había alcanzado. ¿Era eso que sentía amor por él? Si lo era ¿sería capaz de aceptarlo y decírselo?
Presionó aún más fuerte su abrazo e inspiró con fuerza.
- Sí - dijo.
- ¿Sí qué?
- Err... que sí, sí te amo... - dijo ella en una exalación.
- Yo también - dijo él, ambos sonrieron y ella perdió contra el sueño quedando en un profundo trance abrigada por el cuerpo de él.


 ¿Quieres leer la continuación?

¿Falling Forever?

Yo... se que puedo soportarlo indefinidamente pero... ¿por qué? ¿por qué tengo que seguir haciendolo? Es decir, cada vez, cada @#~€ vez que hablamos ahora, se me mete en la cabeza cómo hablabamos antes, como haciamos de todo, podíamos estar horas, como me ayudabas a pasar por encima de todo, por encima de esa tristeza que empezaba a recobrar fuerzas en mi. Tú podías con todo lo malo de mí, lo aplazabas, supongo que por eso luego estallaba frente a mis padres y esas cosas. ¿Pero ahora? Esto no llega ni a llamarse restos. Primero que nada, pocas veces coincidimos, luego, es como si... como si estuvieras ausente y yo... yo tengo mi parte de culpa aquí, porque como me acuerdo del pasado es como si odiara este presente y me pongo un poco fría, he de confesarlo. A veces, llego a pensar que debo lastimarme otra vez, es que cuando te dije lo que había hecho... las cosas fueron tan semejantes, tan parecidas, tú diciendome que no lo haga más, que está mal y todo ese rollo que sabía que me soltarias tú o casi cualquier otro. Pero para fue casi real, un espejismo en medio del desierto, fue como volver al oasis que tu representabas para mí. Y es exactamente por eso que no quiero hacerlo, que me refreno cuando pienso que podria volver a hacerlo solo para hablar contigo, porque te dije que no lo haría, porque ese espejismo fue casi mas fuerte que cualquier ley para mi, lo hago por ti, me freno por ti y por algunas otras razones, creo que cuando las otras desaparezcan, si sigues tan ausente no serás suficiente freno. De todos modos, que te alejaras fue mi culpa y a su vez no, pero de los dos yo tengo la culpa. Por eso no me preocupo, dejo que lleves las cosas por donde te guste y se que no perderé tu amistad, no por ahora.
Yo no quiero seguir hundiendome y menos por ti, pero al escuchar esta canción me viniste a la mente casi instantaneamente. Prefería sacarlo todo aqui, no creo que pueda decirselo a nadie mas que a mi misma, no directamente, eso es lo que me lleva a hacer esta clase de "cartas" en mi blog, estas publicaciónes dirigidas que conociendote seguramente nunca llegue a destino, pero es un poco la idea, no quiero que te ralles con lo de mi auto-tortura...
Creo... creo que esto ha sido todo...
Que bueno se siente dejar atras esas palabras que no podías soltar...
Se que no seguiré callendo mucho más
Siempre habrá otro hombro en el que apoyarse
Siempre tendrás un lugar en mi corazoncito

miércoles, febrero 22, 2012

Suspiros


Suspiro porque hemos vuelto a discutir.
Suspiro porque como siempre tu tenías razón.
Suspiro porque ya no se como quiero sentirme.
Suspiro porque afectas toda mi voluntad.
Suspiro porque si hay alguien que puede hacerme cambiar eres tú.
Suspiro porque ya no me quedan fuerzas para llorar.
Suspiro porque ya no quiero volver a lastimarme.
Suspiro porque quiero hacerte feliz y no puedo.
Suspiro, suspiro, suspiro...

Pero de suspiros no vive el hombre y tengo que hacer algo... algo para llegar a lo que tu esperas de mi, algo que ayude a continuar a tu lado.
Porque tu me preguntaste que era lo que quería, te respondo, aunque sea demasiado tarde, aunque no este diciéndolo a ti claramente, aún así lo digo ahora que puedo y no me acobardo.
Lo que más quiero en este mundo es seguir a tu lado.

Y así, de suspiro en suspiro, espero el momento en que aparezcas para decirte bien fuerte que no quiero que las cosas cambien, no para mal, que quiero que estés ahí por siempre así como yo estaré ahí para ti. Suspiro por ello.

Pasa el tiempo, el tiempo ¿qué diablos es el tiempo sino una invención humana como por ejemplo las matemáticas o los metros? ¿qué se cree el tiempo para andar interfiriendo en mi vida? Yo al tiempo ya no le presto atención, las cosas pasan y eso que la gente llama tiempo es para mi algo totalmente distinto. Para mi el tiempo pasa de otra manera y se marca como yo quiero. Suspiro por ello.

¿Y qué? ¿qué más puedo decir? Ya no se como mierda quiero sentirme, quiero que vuelvan mis antiguas depresiones pero a la vez no... Suspiro por ello.

Tantos suspiros... voy a quedarme sin aire... Pero no me importa, esta entrada está dedicada a ti, aunque no tenga dedicatoria exactamente aún así es para ti.